2007-04-02

Agrandando la familia

Hola, tanto tiempo!

En Buenos Aires comenzó el otoño y hace días que llueve, y llueve, y llueve... y la ciudad se inunda de hojas secas, empapadas. Y relampaguea otra vez sobre las terrazas porteñas.

En casa, vacía a medias por las Pascuas (la Sofi ligo una invitación y marchó a la playa con su papá), se incorporó una nueva habitante, Durga, una gatita negra de 2 meses, sobreviviente de la maldad humana en su forma más habitual, la inocencia del juego con fuego de los niños... Así que la pobre tiene algunas cicatrices que se le irán yendo con el tiempo.

Kali la negra, mi vieja gata, aún recordando su última experiencia con gatos (cuando le cortaron el pelo y el gato no la reconoció, la atacó, y terminamos mudando al gato después de intentar en vano la reconciliación), bufa desde abajo del sillón y todo parece indicar que la negra está aterrorizada ante la presencia de la cachorra. Supongo que en pocos días mejorarán las relaciones y dormirán hechas una bola negra en el sillón. Mientras tanto, la pequeña reconoce la casa y la otra protesta, deplazada de su trono de gata única, cada vez que se le acerca.

En el mundo vegetal, siguiendo estrictamente las instrucciones de Fer, me complace anunciar que dos semillas separadas cuidadosamente de la yerba, fueron plantadas y brotaron y pronto habrá fotos de las niñas (si, si, de la gata tambien...!). A diferencia de lo que sucede con los bebes chinos, aquí todos esperamos que sean damas.

Y las hormigas!!! Están -como las de la fábula de la cigarra- acopiando comida para el invierno, y vagan desatadas por la casa en busca de migas que la bella Sofía parece dejar para ellas. Mientras se llevan miguitas del comedor, no me molestan; pero cuando las veo hasta en la bañadera... arghh! me siento como el padre de Mafalda!!!

Bueno, gente bonita, escribo poco porque ando con máquinas prestadas o en cyberbares. Mi conexión a Speedy (maldita Speedy!!! Slowly!!!), muerta durante todo marzo, finalmente fue dada de baja, y ahi estoy, tratando de encontrar otra cosa que no sea dependiente del adsl de Telefónica (Timofónica, banda de ladrones!!!).

Besos y abrazos desde la tormentosa Buenos Aires,

Pao

1 comentario:

Amy dijo...

Que hermosa imagen de nuestro Buenos Aires otoñal!
aunque ya extraño un poco al sol.
Saludos