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2006-09-20

Ultimo dia de verano

Hoy estoy de mejor humor! Tengo bici nueva (bah, nueva para mi, porque la chiva debe ser de antes de la guerra...) y código fiscal!!!

Me levanté temprano y marché rumbo al Comisariato a declarar mi domicilio. Llegar no fue fácil, aunque ya estoy más canchera con el bondi. Hay que meter la moneda y después apretar el boton rojo para que te imprima el ticket. En la máquina amarilla, porque la azul es para las tarjetas prepagas. Claro que las máquinas no tienen una sola instrucción. Las de los bondis porteños son un lujo de aprender a usar... Y nadie da instrucciones tampoco,pero bufan si uno tarda! Tras preguntarle un par de veces al autista (chofer) a regañadientes me dijo donde bajar. Y ahi comencé a yirar hasta que encontré el famoso Comisariato, que es la central de policía local. Obviamente, los polichotos no sabian nada y me mandaron a la Comuna (por no mandarme a Plumas Verdes!). Esto despues de una larga cola en compañía de una banda de personas de todos los colores que buscaban sus permisos de residencia. A todos les decian "no, en un par de meses vuelva". Y los pobres tipos, que sin ese papel no pueden laburar, eran rapidamente despachados por una polichota detrás de un grueso vidrio que no se molestaba en hablar lentamente, ni mucho menos!!!

Me fui de ahi sin nada, rumbo al Ministerio de Economía (me habían dicho antes que ese era el segundo paso, con la declaración de domicilio completada y firmada por el dueño de casa cuando viniera el yuta a verificar la dirección), a ver si me daban más info. Por suerte era bastante cerca y se podía ir caminando. Aca tienen una expresión que significa algo así como "acá a la vuelta" que puede significar cualquier distancia entre 50 metros y 2 kilómetros. Mi acá a la vuelta de hoy eran como 10 cuadras, descontando las que caminé de más gracias a las instrucciones de los locales. Finalmente llegué, muerta de calor bajo el sol de las 10 am que picaba fuerte!

Ah, no se si lo he dicho antes, pero acá no hay veredas. Peatones y vehículos de todo tipo circulan a distintas velocidades por la misma senda en todas direcciones. Por suerte vengo del tránsito porteño, porque si viniera de cualquier otro lugar más civilizado hubiera muerto de un infarto hace rato!!!

Me atendio otra dama gasallesca, que al notar mi acento empezó a preguntarme de donde era, y si era ciudadana, y por qué era italiana si había nacido en Argentina, y qué se yo cuantas cosas más hasta que finalmente me dio el maldito papel para completar. Había además otro tipo esperando y pidiendo instrucciones en este mostrador de "primera información" donde te dan el papeleo a llenar y un número con el cual llaman. La sala de espera, vacia.

Cuando estaba terminando de completar el formulario aparece un tipo (jefe de algo) y aprieta el botón de la máquina escupeturnos, me lo da, y empieza a gritarle a la mina de informes por qué yo no tenía número si ya había llenado el formulario. La mina le decía que tenía instrucciones de dar los números cuando los formularios estuvieran completos, y el tipo le decía que primero les diera el número y después el formulario (supongo que tiene sentido si la oficina está llena de gente, pero en este caso no hacía ninguna diferencia, ya que estaban llamando mi número de todas maneras).

Mientras estos se peleaban (a los gritos!) yo entré silbando bajito al puesto donde llamaban mi turno: C21 puesto 9. Y en cuanto me siento frente a la grossa dama que da los códigos fiscales (CUIT) aparecen los otros dos y entre los tres continuan discutiendo. Salvo el papelón, todo salió bien, porque para sacarme del medio me dieron el famoso código sin pedirme nada de lo que se supone que deberían haberme pedido, incluyendo la papeleta del domicilio. Me imprimieron el original y me dijeron que en 1 mes me mandan la tarjeta plástica a mi casa, pero que con este ya podía trabajar.

Cuando salgo, la signorina de informes me agarra y me pide que la acompañe mientras me decía: te hice esperar? no es cierto que te atendí bien? no es cierto que esto y lo otro? Y me llevó a la oficina del jefe y me decía decile que te atendí en tiempo y forma... decile! Le dije, y me fui.

De ahi, ya mucho más contenta con mi nueva victoria, marché a una bicicletería en el centro que me había recomendado Maru, armada de 20 euros y pocas pretensiones en el bolsillo. Entré, pregunté por una chiva económica y el tipo me dice que tiene algo justo para mí, una bici de dama, usada, a 20€. La infló, le puso un poco de aceites y otros lavados de cara y volví contenta, pedaleando, al ritmo de la música de cada una de las partes, que sonaba como una orquesta de grillos afónicos y descompuestos. Pero llegué de vuelta a casa, sin inconvenientes.

Considerando que cada pasaje de bus sale 1€, si la bici me dura 2 semanas la amortizo!!!!

Esta es mi nueva chiva: La Mulatona

2006-09-19

Mis primeros dos días hábiles en Italia

Volvi finalmente de mis largas passeggiatas. Ayer, estuve de excursión por Pesaro mientras mi amigo Matteo andaba en clase de yoga. Asi que visité el centro, me llegué hasta el mar, y aproveché para dejar tarjetas de visita en algunos boliches donde ofrecí páginas web. Esto después de haber hecho una visita deprimente a algo así como la oficina de empleo de la juventud: las opciones eran operario de fábrica, recolector de aceitunas, o telemarketer. Sobre todo esto último. Piden también enfermeras, pero ahí voy frita... Así que la visita a Pesaro fue un mentoliptus para el alma. Es tan bella...


Despues, cenamos en casa de Serena y fuimos a la fiesta de la Unità, el màs importante evento de la Sinistra italiana, y verdadero shopping, más parecido a la exposición rural que a una fiesta de la izquierda nacional (y popular???). Vi algunas cosas interesantes, como el Lemon bar, una especie de stand con forma de limón, atendido por un chabón con ropa color limón, que vende productos basados en el limón: limonada, lemonvodka, lemoncello, lemon tea, etc...



Hoy, marche a Urbino, en visita a la universidad. Urbino es un bombón de pueblo medieval-renacentista, en la cima de una colina. Piccolissima!!! Toda del mismo color, con las montañas de fondo. Hasta que llega el momento de escalar el camino desde el parking hasta alguna de las puertas de la ciudad, y ahi una se acuerda de dejar el pucho, ir al gimnasio, caminar los 2km diarios que manda el doctor, y, sobre todo, del calor que da la cuesta arriba! Y menos mal que no llovía, porque los ladrillos del piso tenían un color verde resbaloso...

En la universidad no encontre nada de lo que iba a buscar. Incluso encontrar la oficina de doctorados me llevó 2 vueltas, y eso que iba con guía -Serena- que pedía y traducía las indicaciones, y conocía el terreno porque estaba haciendo unos trámites ella también... Es posible que todos los oficinistas me recuerden tanto a Gasalla??? Atrás!!! Se van para atrás que no los voy a atender!!!

Conclusión, me recomendaban hacer unos masters carísimos, con jovenes que acaban de terminar el 3er año de sus carreras, y la supuesta especialización que ofrecen es un año de chino (básico, obvio, nivel 1 y único). Para los cursos de doctorado 2007 ya estaba todo vendido, y lo mismo para puestos docentes, incluso los de categoría z. Tuve una charla muy interesante con una señora del departamento de orientación al docente y postulante a la docencia, que trataba de explicarme, orgullosamente, por qué la carrera de Historia del Arte no necesita un curso de Arte Oriental ;)

Y el Signore del Ufficio Dottorato que me decía sin ningún empacho que el 50% de los ingresos estaban prearreglados con los docentes de los alumnos en cuestión, y que si quiero hacer algo interdisciplinario debo convencer a algún profesor, pero que no es común, que me busque alguno, aunque no supo decirme bien donde encontrarlos...


Ergo, de alli bajé, más desorientada que al subir... pero con la decisión casi tomada de no estudiar en Urbino. Una cosa me llamó la atención: aunque el 70% de la gente que circula son estudiantes, casi ninguno (salvo 1) llevaba libros ni bolsos del tamaño suficiente para contener un cuaderno. Eso si, los modelitos, divinos! Es como hacer una excursión a la calle Florida pero con el decorado de fondo del nombre de la rosa...

Y las bicicletas! Son peligrosísimas!!! Circulan a toda velocidad, por todas partes. Ni hablar de autos y camiones... En las calles la velocidad marcada es de 50 km/h, pero no hay veredas, asi que los 50km/h te pasan a menos de 10cm de distancia! Mañana veré de comprarme una bici usada (aprox. 20€, dicen), porque las que hay en la casa son demasiado grandes para mi, una de ellas a motor (las hay a patadas aquí). Y con este tránsito loco, debo aprender los caminos alternativos para evitarlo.

En definitiva, con el ánimo a la rastra en mis primeras 2 excursiones laboral/educativas, marche a hacer mi primera recorrida en bondi desde Rosciano (donde estoy) hasta Fano. Claro que el último bondi del centro vuelve a las 8, asi que no había mucho tiempo. Llegada al centro de Fano marché a tomarme una birra en el único bar friendly local, situado frente a la Comuna y las Tumbas Malatestianas. Un lugar de lo mas bonito atendido por un hermoso ejemplar humano (damas, abstenerse). De ahi la llame a Maru, actual ex-jermu de Martín, que vive ahi cerquita. Nos encontramos, cenamos en su casa, y me trajeron de vuelta, ella y su chico, en el auto.

Obviamente acá todo el mundo tiene un auto. O dos. Los autos no son caros, y por 800€ se consigue una máquina que dure poco menos de un año. Y considerando lo que sale el colectivo, parece ser el mejor negocio. Claro que el curso de manejo (obligatorio), examen y papeleo adjunto sale como 600! Merde! Seguiré sin manejar...

Mañana continúo los trámites. Debo dar aviso a la policía de que estoy en la comuna, para que me extiendan una especie de certificado de domicilio que debe firmar el titular de la casa (y como Martín no vuelve hasta el 3/8 estoy fregada, así que estamos ideando alguna alternativa chamuyera, ya que Maru tiene también domicilio aquí). Obviamente se pide y después, un dia de estos, viene un poliziotto (pronúnciase polichoto :D) y certifica el domicilio. Con eso puedo sacar la carta fiscale, una especie de CUIL, indispensable para trabajar, hasta en negro!!

Allora, mejor que me vaya a dormir porque si no mañana no me levantaré a tiempo para hacer todas estas cosas que, por supuesto, sólo se pueden hacer de 9 a 12, salvo un par de días, que atienden también 2 horas a la tarde. Quiero ser empleada pública!!!! Y gritar "Atras!!!" 9 horas a la semana...

Baci, Pao